jueves, 28 de enero de 2016

Algo más de mi...

Me gusta el arte, no lo voy a negar. Es una de mis pasiones más íntimas, de las que me producen placer.

Dentro de mis maestros preferidos está Amadeo Modigliani. Modigliani, de cuna italiana pero de vida en los suburbios alrededor de Montmatre (Paris). Era un borracho empedernido.

Si conoces su obra, verás al principio nunca pintaba los ojos de su modelo y decía frases tan geniales (la mayoría desconocidas por el gran público):

“Soy rico, estoy lleno de ideas y sólo necesito trabajar”.

“Lo que busco no es la realidad ni la irrealidad, sino lo inconsciente, el misterio de lo instintivo en la raza humana”.

“La función del arte es luchar contra la obligación”.

“No me pregunten quién soy, ni me pidan que permanezca invariable”. 

 “Estoy tremendamente excitado, pero se trata del tipo de excitación que precede a la felicidad y que es seguido por una actividad vertiginosa no interrumpida por el pensamiento”.

 “Un burgués me dijo hoy —con la intención de insultarme— que mi cerebro estaba siendo desperdiciado. Me hizo mucho bien. Todos deberíamos realizar un recordatorio como ese cada día”.

“Trato de simplificar y reducir al mínimo irreductible la esencia de la personalidad sin llegar a perderla por completo”.

“Su único deber es salvar a sus sueños”.

“Yo necesito un ser vivo delante de mí”.

“Sígueme en la muerte y en el cielo seré tu modelo favorito”.

Y mi preferida:

“cuando conozca tu Alma, pintaré tus ojos”.

Modigliani, es el gran desconocido, sobretodo “su pensamiento”. Murió a los 36 años debido a la mala vida que llevaba.

Para mí, un filósofo de cabecera (sin serlo), un espejo de mis pensamientos más íntimos.

Ahora, ya sabes más de mí….y si prestas atención, sabes mucho.





Hadamus, me reitero, posiblemente no estoy muy cuerdo, pero recuerda, solo posiblemente.

Qué es el deseo...?


El deseo, es un concepto muy amplio y que abraza muchos matices.
Pero, ¿Qué es el deseo por ti….?

Es no parar de actualizar mi navegador de internet para ver si me escribes….
Es soltar una sonrisa en solitario cuando te veo conectada….
Es sentir cosquillas cuando te veo pasear por el pueblo…
Es sentir excitación cuando te tengo cerca…
Es habitar mi mente en mis momentos más íntimos, cuando no estas…
Es fantasear contigo…
Es ganas de tenerte cerca…
Es curiosidad de saber más…
Es necesidad de hablar contigo…
Es placer por saber que te gusto…

El deseo, mi deseo, eres TÚ.



Hadamus, buscador de deseos….

martes, 26 de enero de 2016

La música..

Hoy he dedicado unos interesantes minutos a sentir (digo sentir, porque he sentido más que escuchado), una Obra Maestra de la música.

Dicha música, penetraba por mis oídos, me hacía sentir escalofríos, he volado.

Durante unos minutos, el espacio/tiempo se ha parado. El mundo ha dejado de rotar alrededor de sol. Las notas, el tempo, la melodía, la pasión del autor, me ha hecho perder toda noción.

Sin querer, mientras cerraba los ojos, he notado algo húmedo en mis parpados. Al abrirlos, algo se empezaba a deslizar por mi mejilla. Era húmedo, me hacía cosquillas al desplazarse.

En unos segundos, culminaba su fugaz recorrido en la comisura de mis labios. Lo he saboreado, era algo con matices salados. Era una lagrima, si, si, una lagrima.

He llorado, lo reconozco, pero aunque posiblemente era una lagrima de pena, he sentido placer, me he sentido bien.

Por cierto, sé que tú también lloras….



Hadamus, algunas veces, al parecer, sudo por los ojos…..

lunes, 25 de enero de 2016

Me confieso...

Vale, confieso nuevamente!!!

Sí, es verdad, es cierto, es real, es verídico, es innegable, es….es, detrás de cada post mío hay un mensaje para un keko (aunque posiblemente solo los entienda yo…).

Unos amistades efímeras…
Otros, licua mármoles…
Otros….otros
Quien serás tú? Eso depende básicamente de ti. Sírvete a tu gusto...

En el fondo (y sin fondo), sois mi “inspiración” y me "desfogo" escribiéndolo.


Hadamus, contemplador de PS y sus habitantes.

Gracias!

Hoy he recibido varios inbox, de gente que conozco y de gente que no.
La pregunta era algo así como (con diferentes formas de hacerlo): No escribes?
Antes de responder, me gustaría puntualizar una cosa: QUE MAL GUSTO TENEIS AL LEER MIS POST!!!!. Al final, me voy a tener que obligar a “escribir bien”…

Hoy, sí, sí, hoy (ya sabéis como me gusta repetir….), voy a hablar de la palabra “gracias” y del concepto “gratitud”.
En este mundo actual, el cual, la verdad, no sé ni cómo calificarlo, se nos ha olvidado a decir gracias.
Sois conscientes de cuantas gracias deberíamos dar?

Dejarme que os ponga una carta (ficticia o real, en vuestras manos queda, es lo de menos) de un enfermo de Alzheimer:

Querida Julia: 

Te escribo ahora, mientras duermes, por si mañana ya no fuera yo el que amanece a tu lado.
En estos viajes de ida y vuelta cada vez paso más tiempo al otro lado y en uno de ellos, ¿quién sabe?, temo que ya no habrá regreso.
Por si mañana ya no soy capaz de entender esto que me ocurre. Por si mañana ya no puedo decirte cómo admiro y valoro tu entereza, este empeño tuyo por estar a mi lado, tratando de hacerme feliz a pesar de todo, como siempre.
Por si mañana ya no fuera consciente de lo que haces. Cuando colocas papelitos en cada puerta para que no confunda la cocina con el baño; cuando consigues que acabemos riéndonos después de ponerme los zapatos sin calcetines; cuando te empeñas en mantener viva la conversación aunque yo me pierda en cada frase; cuando te acercas disimuladamente y me susurras al oído el nombre de uno de nuestros nietos; cuando respondes con ternura a estos arranques míos de ira que me asaltan, como si algo en mi interior se rebelase contra este destino que me atrapa.
Por esas y por tantas cosas. Por si mañana no recuerdo tu nombre, o el mío.
Por si mañana ya no pudiera darte las GRACIAS. Por si mañana, Julia, no fuera capaz de decirte, aunque sea una última vez, que te quiero.
Tuyo siempre
T.A.M.R.

Creo, que sería muy saludable dar las gracias por respirar, dar las gracias por ser mi amig@, decir te quiero a los que nos importan, etc…por si mañana no lo recuerdo: GRACIAS.

Hadamus, gracias a tod@s los que tenéis la mala costumbre de leerme…

jueves, 21 de enero de 2016

El que no se conforma es porque no quiere...

Soy consciente que las "amistades" muchas veces son efímeras, pero:

Si me das 1 día, disfrutaré de ese día.
Si me das 1 hora, haré que pase lentamente.
Si me das 1 minuto, exprimiré hasta las últimas décimas de segundo.

Si me dejas de dar, aiiii si me dejas de dar......eso no podrás!.
Te recordaré, y los recuerdos, son míos y allí, sí, sí allí te tendré y te disfrutaré los lustros que a mi me plazca...


Hadamus, exprimidor convencido de las partes buenas de la vida, y triturador de las malas (que haberlas, haylas...)

lunes, 18 de enero de 2016

Dj de palabras....

Cuando el mármol se funde, me sale la vena DJ……

Yo no quiero un amor civilizado,
Con recibos y escena del sofá;
Yo no quiero que viajes al pasado
Y vuelvas del mercado
Con ganas de llorar.

Regálame tu risa
Enséñame a sonar
Con solo una caricia
Me pierdo en este mar

No me digas volvamos a empezar;
Yo no quiero ni libre ni ocupado,
Ni carne ni pecado,
Ni orgullo ni piedad.

Ella se hace fría y se hace eterna 
Ella se desliza y me atropella 
Y, aunque a veces no me importe, 
Sé que el día que la pierda volveré a sufrir 
Por ella, que aparece y que se esconde, 
Que se marcha y que se queda, 
Que es pregunta y es respuesta 
Que es mi oscuridad, estrella. 

Haces que mi cielo
Vuelva a tener ese azul
Pintas de colores
Mis mañanas solo tú
Navego entre las olas de tu voz

Pero, si mi boca se equivoca 
Y al llamarla nombro a otra 
A veces siente compasión por este loco, ciego y loco corazón 


Porque el amor cuando no muere mata
Porque amores que matan nunca mueren.

Hadamus, creo que una visita al médico no me iría mal......

domingo, 17 de enero de 2016

Es que eras tú....

Vale confieso: no me esperaba eso de ti.
Al ver tu mail, al observar tu frase, me quede de piedra, patidifuso, confuso…
El corazón de piedra que tengo, se convirtió en piedra picada, en arena triturada de cantera.
Se aceleró mi ritmo cardíaco, aumentó mi frecuencia respiratoria.
Es que eras tú, sí, sí, tú.
La keka de las idas y venidas.
La keka de los encuentros y desencuentros.
La keka del calor ecuatorial y del frio polar.
La keka de las risas y los llantos.
Es que eras tú, sí, sí, tú.
Yo, mármol de Carrara, allí donde los romanos buscaban su yacimiento, mármol sin vetas, de grano fino con aspecto arenoso, mármol que utilizó Miguel Angel en su Obras Maestras.
Yo, yo, el mármol….me deshice, me fundiste, me licué.
Solo, fue una frase tuya, solo fuiste tú, sólo eras tú.
Es que eras tú, sí, sí, tú,

Hadamus, mármol licuable (véase el libro de instrucciones)

viernes, 15 de enero de 2016

Ligas o conquistas...?

Ahora que gusta mucho decir eso de “todos somos iguales” o “todos somos especiales” o “nada es mejor que nada”, yo digo NO.

Siempre he creído que en la vida hay un listón, y que están los que pasan por debajo como en el limbo y los que pasan por encima haciendo un salto de altura.

En el amor, como en todo, hay primeras y segundas divisiones. Creo que nadie debería pasar de puntillas por el mundo cuando puede pisar fuerte. Allá cada uno. Y tú, ¿juegas en primera o en segunda? ¿Ligas o conquistas?

Ligar está bien, es divertido y lo divertido también es necesario, pero no deja de ser la marca blanca de conquistar.

Para ligar, basta con gastarse algo de dinero en Inditex, arreglarse el pelo, ponerse una buena colonia, no hacer mucho el idiota y entrar a mucha gente.

Hasta el más tonto liga un día. Todos tenemos una estadística y la de nadie –una vez que se ha estrenado– es cero. Por el contrario, para conquistar no valen las ropas. Un conquistador no se forma en el centro comercial, se forma teniendo una vida apasionante. Por mucho que quieras aparentar, por muchas camisas, cochazo, maquillaje o tacones, siempre hay un día en que la vida te pregunta ¿qué queda cuando te quitas el vestido?, ¿quién eres cuando te desnudas?.

La mayoría de relaciones nacen de ligar pero mueren por falta de conquista. Casi todas se rompen o no avanzan no porque se tuerzan, sino por desvelo y decepción. De nada sirve el deseo si no lo acompaña la fantasía que evocan las vidas fascinantes. De nada un brillante lazo si en el paquete no hay nada. A nadie le enamora el vacío.

Una de las principales razones por las que las relaciones fracasan es porque falta grandeza. ¿Cuánto tiempo dedicas a estar más guapo, tener mejor cuerpo o comprar más ropa? ¿Cuánto inviertes en crecer como persona?

Todo el mundo liga, pero no todos conquistan. “Para dar una vuelta, todas las bicicletas son buenas, pero hay días en los que recordamos los grandes paseos”, dice una amiga mía...

Ligar es juego; conquistar es arte. Ligar es pasatiempo; conquistar es que se quede cuando pasa el tiempo.
Pero conquistar no tiene que ver con la eternidad, sino con la memoria. No es que el Imperio caiga, es que hoy sepas quién es Julio César; no es que te quedes siempre, es que no te olvide nunca. Tampoco tiene que ver con la presencia (física), pues a veces, el peso de la presencia se mide mejor en la ausencia: conquista es cuando puedes decir “ella se fue, pero se quedó el perfume”, o “él se fue pero yo aún sonrío”. Es que, aunque ya no esté, seas una persona diferente porque no te cambió que se fuera, te cambió que hubiera estado.

A la mayoría le asustan los grandes retos y prefieren ser cabeza de ratón a cola de león. Es una opción optar por el atajo, pero si lo haces, no presumas, pues aunque puede que llegues antes, nunca traerás la mochila tan llena como quien hace el camino necesario. No es motivo de alarde liarte con alguien si luego te olvida. Puede ser divertido, y eso está bien, pero el orgullo debe guardarse para cosas superiores. Y el que realmente hace cosas superiores, no alardea, porque la gente superior no muestra con palabras lo que demuestra con actos.

Cuando no se aspira a la grandeza es porque algo hay apremiando: la mediocridad. Detrás de cada conducta hay siempre algo que la refuerza. Cuidado con lo que aplaudimos. Nuestra vida es tan grande como aquello que admiramos.

Me repugnan esos chicos que van diciendo “a esa me la tiré” (por ser finos) o sacan pecho para decir el ‘elevado’ número de chicas a las que “se han follado” (se me fue la ‘finería’), como quien cuenta títulos de liga. He dicho chicos y no hombres, no por edad, sino por madurez. Me decepcionan también esas chicas que miden su belleza en función de los chicos a los que besan o a los tropecientos que podrían besar, así como aquellas que se creen superiores por ser guapas.

Lo más curioso es que es entre esta clase de chicos y chicas donde se crea todo: chicos que van como monos detrás de chicas para tratarlas como números y chicas que alardean de ser monas en función del número de chicos que las ven… ¡como números!.

Y es que, cuando alguien no puede aspirar a la calidad se refugia en la cantidad. Están los que venden 10 unidades a 1 euro y los que venden 1 unidad a 10 euros. En el mundo de la cantidad, el que apuesta por lo excelente está siempre en minoría.

Por todo esto, a mí no me vengas con tu carita bonita de “me lío con quien quiera”, a mí dime algo que me cambie la forma de mirar la vida, ponme los ojos grandes y hazme sentir pequeño. Cuéntame tantas aventuras que sienta que me he perdido un millón de cosas. Dame ganas de comerme el mundo.
Dime que sabes lo que quieres y que “o eso, o nada”; que ni te vendes ni negocias tus sueños. Dime que tu estantería no está vacía y que tu libro favorito no es un best seller. Hazlo con tanta pasión que me lo compre mañana. Dime que cuando puedes viajas, y que viajar no es lo mismo que hacer turismo. Dime que descubriste que el secreto de la felicidad no está en tener, sino en ser, crecer, dar y amar con valentía. Y dime que te partieron el corazón y que aún así lo pondrías sobre la mesa si se presentara la ocasión.

Dime que con tus 20 o 30 años lo mejor de ti no es tu belleza. No quiero un rato más, quiero alucinar contigo. No quiero mirarte, quiero admirarte. No quiero olvidarte, quiero que me dejes un surco después de beberte, como el café. Y, aunque pueda que no pueda ser, aunque se acabe o aunque duela, quiero que el rato contigo merezca, si así fuera, una dulce pena.

Hadamus, yo no ligo....lo siento.

miércoles, 13 de enero de 2016

Cual es tu camino...?

Aunque sea demasiado poco original (por lo conocido del poema así como de su grandísimo autor), creo que leer, enfatizar e interiorizar este poema, puede ser una brújula perfecta para la vida.

Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar.

                             Antonio Machado.

Hadamus, posiblemente hoy he necesitado recordar mi brújula, para no autoperderme....

¿Te autoengañas?

¿Cuántas veces nos vemos compartiendo frases positivas en cualquiera de las redes sociales?.

Hoy en día tenemos muchos filósofos -sobre todo de internet- de corta, copia y pega. Supongo que todos tenemos el deseo de ser una influencia positiva en los demás, y son millones los que ponen geniales frases. Todo el mundo tiene consejos para los demás, pero a veces parece que no para uno mismo.

Hay quien dice que si pusiéramos en marcha tan sólo una de todas las frases que leemos, seguro nuestra vida mejoraría. Es tan sólo la prueba de que lo que importa no es lo que sabemos o decimos, sino lo que hacemos con lo que sabemos.

Muchas personas viven engañándose a sí mismas, a veces sin ser conscientes de ello, así que si eres una de las personas que después de leer esto se siente identificada, por favor, date mucho cariño y comprensión. El simple hecho de darte cuenta es el principio del camino hacia la honestidad.

Engañarse a uno mismo es negar emociones o sentimientos; engañarse es hacer ver que todo está bien cuando realmente no lo está. El autoengaño es uno de los mecanismos de defensa más utilizados y de los que menos conscientes somos.

Un ejemplo de ello podría ser el querer quedar bien con todo el mundo. Creemos que es necesario tener contento a todo nuestro entorno, por no saber decir “NO” cuando simplemente nos agotamos y, en realidad, nunca podemos contentar a todos porque siempre fallamos a alguien…

Otra forma de autoengaño es la incoherencia en la forma de vivir nuestra vida. Debemos observar si nos contradecimos, si el conflicto interno que tenemos es por vivir la vida de forma acelerada, por hacer demasiadas cosas a la vez, por los demás, por agotarnos en el intercambio emocional con nuestros seres queridos, o si trabajamos como si no hubiese un mañana.

A veces nos engañamos o nos convencemos de que el peso del mundo recae sobre nuestros hombros, y nos fustigamos en nombre de la “responsabilidad” pensando que así somos más responsables, mejores, más dignos o merecedores.

Descubre en estos días si te engañas o no, si te exiges demasiado, si ya has aprendido a ser honesto contigo, si te das tiempo para ti, si te respetas y te haces respetar, si haces ‘trampas’ con tus emociones,  o si por el contrario das lo mejor de ti al mundo.

La honestidad con uno mismo es el principio de todo cambio.

Hadamus, creo que no me autoengaño, pero solo lo creo.....

domingo, 10 de enero de 2016

Me gusta salir de paseo...

Me gusta salir por las noches, ahora que ha llegado el invierno, a pasear. El paseo debe ser como lo inventó Walser, sin un proposito definido y, por lo general, durante un período de tiempo vago. Paseamos por norma buscando encontrar algo dentro de nosotros mismos, cuando lo que propio sería dejar la mente en blanco y empaparnos de todas aquellas sensaciones, miradas, gestos y sonidos que vayamos encontrando. Yo suelo salir a pasear, como he dicho, por las noches. Antes lo hacía en compañía, logrando que la conversación de la otra persona nos nublara un poco los pensamientos del día, pero ahora lo hago sólo.

Intento llevar conmigo una carpeta con hojas, un rotulador negro, algunas canciones y el sombrero, por eso de que en el Norte siempre corre viento. Los días de lluvia aparentan ser mejores porque desnudan la ciudad y la dejan limpia, permitiendo que el ojo descubra lo que normalmente permanece oculto bajo capas de maquillaje/polución. Las ciudades, si se las quiere bien, terminan siendo más fieles que las personas, y siempre terminamos reconociendo nuestro amor por alguna. Alguna ciudad, quiero decir. (Persona también, supongo)

A pesar de mi insomnio, soy un gran aficionado a beber café por las noches. Por eso siempre que puedo me pierdo entre las mesas del Orient Express, una cafetería con aromas de tren rancio y viajes al fin del mundo, donde más cómodo me siento. El “compartimento” del fondo a la izquierda (por aquello de que la lámpara también quede a la izquierda) (manías de uno) tiene ya mi forma hecha en el banco. Algún día deberían acordarse de que yo solía parar por allí, aunque sea abaratándome el precio del café-con bola de helado o sirviéndome ración doble de chocolatina. Una vez acomodado, abro la carpeta con folios que encontré en la basura, puede que de algún arquitecto, y me dispongo a trabajar. Escribir es un trabajo como otro cualquiera, aunque no siempre deje dinero.

En este momento, surge un problema. Recuerdos. La persona que ocupaba el otro hueco y que ahora no está. O no quiere estar. O que está tan lejos que no puede estar. La alarma de la melancolía salta y es tiempo de pagar y salir huyendo, hasta la próxima.

Para cruzar la calle, es necesario saltar algunos charcos haciendo uso del arte de los trapecistas rusos, que en ningún momento me ha enseñado nadie. Me mojo y seguiré mojado durante los dos o tres resfriados que me dura el invierno. Al torcer la esquina, abro los pulmones para que una bocanada de vida me llene hasta los poros: “TANATORIO”, reza el luminoso junto a jarrones de flores y rótulos con la orden del día. Según me de, hay días que me confundo con semblante serio entre la gente dando el pésame a unos y otros, ya que siempre hay que mantener las formas....

Hadamus, un paseador nocturno sin alevosía...

Feliz año!

Este año que empieza, por fin, no tengo ningún propósito nuevo. Soy realista. No cumpliré lo que no he hecho en todo el año pasado. Es más, aún tengo por realizar los deseos de 2013/2014/2015, que quedaron colgando.

Espero escribir más, eso sí, dejar la introspección de mi diario para ejercitarme en las calles. Al fin y al cabo,  como dice mi amigo Andrés: “este año ha sido un año, que no es poco”.

Feliz año 2016… bueno, y 2015 también.

jueves, 21 de mayo de 2015

Elecciones en kekolandia...?

Es periodo electoral. En toda España,  sus “estimados” políticos  salen a la “rue” con el noble objetivo de mostrar al populacho, sus bondades personales,  su humildad, su honradez, su preocupación por los problemas de los ciudadanos, y un montón más de soeces mentiras. En resumen, hipocresía en estado puro. 

Prometen el cielo si se les vota, viviendo ellos mismos permanentemente en el infierno. Que paradojas te la vida, la vida te da paradojas….la la,la laaa…

Los sociólogos, mantienen la tesis que la clase política de un país, no es más ni menos que un fiel reflejo de su sociedad, de sus valores, de su cultura, de su “saboir faire”….(ya he puesto dos expresiones hoy en francés, prometo no poner más. En que estaré pensando hoy…).

Y……en esta mente tan alocada (la mía), me surge una reflexión absurda (como las mayorías de mis reflexiones), y me pregunto…:

¿Cómo serían los políticos en Kekolandia?
¿Cómo pedirían el voto a las kekas y kekos?
¿Qué valores, actitudes, cualidades decantarían a un keko/a para votar a uno u otro?

Analicemos los valores y las actitudes de Kekolandia. Es posible que  ilumine la senda que nos lleve a descubrir que valoran los ciudadanos y ciudadanas de kekolandia.

Y….me vuelvo a autointerrogar……:

¿Qué comportamiento es el más valorado en kekolandia?
¿Qué “habilidad” es la más valorada?
¿Qué actitud es la deseada?

Bien…..vamos con las respuestas….(post reflexión).

VALORES
1- Tener un keko/a guapo/a.
2- Vestir lo más sensual posible o lo más “chico malo o chica mala”
3- Decir muchas veces por minuto guapa/o.
4- Saber darle bien a los botones para bailar bien (ser rápido en los cambios y parecer un baile diferente).
5- En el caso de los Kekos, decir lo machotes que son.
6- En el caso de las kekas, todas son de la realeza (princesas y reinas).
7- Utilizar la palabra “eres mi amigo/a”, sin sentirlo como mínimo dos veces por sesión.
8- Tatuarse el cuerpo al menos dos veces al mes.
9- Decir (escribir) cuando se practica sexo, como mínimo por coito 25 veces, mmmmm, siiiii, ahhhh.
10- Una vez a la semana (mínimo) bailar con un desconocido/a.
11- Si alguien te dice lo que piensa, y es diferente a guapa/o, es un estúpido/a versus estirado/a.
12- Buscarse novio/a, pero no parar de coquetear con el resto conciudadanos.
13- Atar a una cruz y hablar de BDSM, como mínimo 1 vez al mes sin saber de qué se está hablando.
14- Ir a tomar el sol a la playa, sin sol y sin playa, para relajarse.
15- Coger un palito de luz y agitarlo como un loco/a.

En consecuencia, como sería el político más votado en kekolandia?
El más guapo?
El más machote?
El que más tattoos tenga?
El que practique mejor el sexo (más mmmmm por minuto)?
El que sea capaz de decir más “piropos” por minuto?
Otros….?

He tenido que parar la reflexión. Me estaba mareando….
Pero, cuál de los dos mundo es más hipócrita????
Uffff, no lo sé….

Hadamus (un keko sin norte….)

lunes, 18 de mayo de 2015

Cuanto vale tu hora de trabajo....?

- “Papi , ¿Cuánto ganas por hora?”- Con voz tímida y ojos de admiración, un pequeño recibía así a su padre al término de su jornada laboral.

- El padre dirigió un gesto severo al niño y repuso: - “Mira hijo, tengo que trabajar muchas horas para ganar dinerito, comprarnos un coche nuevo, irnos de vacaciones, comprarnos ropa nueva, etc. No me molestes que estoy cansado!”.

-“Pero Papi”, - insistía – “dime por favor ¿Cuánto ganas por hora?”.

La reacción del padre fue menos severa. Sólo contestó – “doce euros por hora”.

-“Papi, ¿Me podrías prestar seis euros?” - Preguntó el pequeño.

El padre montó en cólera y tratando con brusquedad al niño le dijo:

-“Así que, esa era la razón para saber lo que gano. Vete a dormir y no me molestes más, niño caprichoso!”.

Había caído la noche. El padre  reflexionado sobre lo sucedido, en su interior brotaban sentimientos de culpabilidad. Tal vez su hijo quería comprar algo. En fin, descargando su conciencia dolida, se asomó al dormitorio de su hijo. Con voz baja preguntó al pequeño:

-“¿Duermes, hijo?”-pregunto el padre.

-“ Dime, Papi,” - respondió entre sueños.

-“Perdóname por haberte tratado con tan poca paciencia; aquí tienes el dinero que me pediste,” - respondió el padre.

-“Gracias! Papi!” - contestó el pequeño y metiendo sus manitas debajo de la almohada, sacó unas monedas.

-“Papi, he roto mi hucha, tengo 6 euros, más los 6 tuyos, ¿Me podrías vender una hora de tu tiempo y jugar conmigo...?” - preguntó el niño.


Moraleja (personal):

Aplícalo con tus hijos, con tu pareja, con tus familiares, con amigos e incluso contigo mismo/a. Espero que no tengas que vender una hora para poder estar contigo, la gente a la que le importas e incluso que tengas que venderte a ti mismo para que estés por ti!. Tu  vida, no valdría ni la hora que te están pagando. Estarías muerto/a. Tu veras lo que haces, pero minuto que pierdas, minuto que no podrás comprar nunca más, aunque seas millorario/a.

Hadamus (tengo miles de horas gratis para la gente que me interesa).

viernes, 15 de mayo de 2015

Las 4 mujeres del Rey.

Había una vez un rey que tenía cuatro esposas.

Él amaba a su cuarta esposa más que a las demás, la adornaba con ricas vestiduras y la complacía con las delicadezas más exquisitas disponibles. 

También amaba mucho a su tercera esposa y siempre la exhibía en los reinos vecinos. Sin embargo, temía que algún día ella se fuera con otro.

También amaba a su segunda esposa. Ella era su confidente, siempre se mostraba bondadosa, considerada y paciente con él. Cada vez que el rey tenía un problema, confiaba en ella para ayudarle a salir en tiempos difíciles.

La primera esposa del rey era una compañera muy leal. Había hecho grandes contribuciones para mantener la riqueza y el reino del monarca. Sin embargo, él no amaba a su primera esposa, y aunque ella le amaba profundamente, apenas  el rey se fijaba en ella.

Un día, el rey enfermo, dándose cuenta que le quedaba poco tiempo en la vida terrenal. Reflexionó sobre su vida de lujo y…:

“…ahora tengo cuatro esposas conmigo pero, cuando muera, estaré solo".

Así que le pregunto a su cuarta esposa: 

"…te he amado más que a las demás, te he dotado con las mejores vestimentas y te he cuidado con esmero. Ahora que estoy muriendo, ¿estarías dispuesta a seguirme y ser mi compañía?", 
 "…ni pensarlo!", contesto la cuarta esposa, alejándose sin mediar más palabras.
Su respuesta penetro en su corazón como un cuchillo filoso.

El entristecido monarca le pregunto a su tercera esposa:

 "…te he amado toda mi vida. Ahora que estoy muriendo, ¿estarías dispuesta a seguirme y ser mi compañía?",
"…no, la vida es demasiado buena. Cuándo mueras, pienso volverme a casar!", contesto su tercera esposa. 
El corazón del rey, experimento una fuerte sacudida y un escalofrió sucumbió su cuerpo.

Entonces preguntó a su segunda esposa:

 "…siempre he tenido tu  ayuda y siempre has estado allí para mí. Cuando muera, estarías dispuesta a seguirme y ser mi compañía?".
“ lo siento, no puedo ayudarte esta vez. Lo más que puedo hacer por ti es enterrarte!", contesto la segunda esposa.
Su respuesta vino como un relámpago estruendoso que devasto al rey.

Entonces escuchó una voz el rey:

 "…me iré contigo y te seguiré donde quiera que tu vayas". El rey dirigió la mirada en dirección de la voz y allí estaba su primera esposa. Se veía delgaducha y sufría de desnutrición. Profundamente afectado, el monarca dijo:

“…debí haberte atendido mejor cuando tuve la oportunidad de hacerlo!".

En realidad, todos tenemos cuatro esposas/esposos en nuestras vidas.

Moraleja:

Nuestra cuarta esposa es nuestro cuerpo. No importa el tiempo ni el esfuerzo que invertimos en hacerlo lucir bien, nos dejara cuando muramos.

Nuestra tercera esposa son nuestras posesiones, condición social y riqueza. Cuando muramos, irán a parar a otros.

Nuestra segunda esposa es nuestra familia y amigos. No importa cuánto nos hayan sido de apoyo a nosotros aquí, lo más que podrán hacer es acompañarnos hasta el sepulcro.

Y nuestra primera esposa es nuestra alma, frecuentemente ignorada en la búsqueda de la fortuna, el poder y los placeres del ego. Sin embargo, nuestra alma es la única que nos acompañara donde quiera que vayamos.

Así que, cultívala, fortalécela y cuídala ahora!.

Es el más grande regalo que puedes ofrecerle al mundo. 

Déjala brillar!


Hadamus, un keko intentando cuidar su primera esposa.

miércoles, 13 de mayo de 2015

Kekolandía..

En un lugar del ciber-espacio, de cuyo nombre no quiero acordarme, se encontraba Kekolandia.

Era una villa perfecta, poblada de hermosas damas y gallardos caballeros. Su gentilicio era el de keka para el sexo femenino y keko para el masculino. La belleza exterior de los mismos, era grandilocuente. No existía mal nacido que por el acto de nacer, no estuviera de buen ver.

Como en épocas de antaño, el arte de danzar (modernamente llamado bailar) era la base del cortejo. Se danzaba en las plazas, las calles, en  los aposentos especializados para ello (modernamente llamados clubs), e incluso en las haciendas particulares.

Como derecho de alumbramiento, los moradores de kekolandia (las Kekas y los Kekos), no solo nacían con una descomunal belleza, sino poseyendo también al unísono un don divino para danzar, rozando la perfección, acto incansable al realizar  y genérico en la población.

Era un pueblo con saludo particular y otras reglas del amar. Tan conscientes eran de su situación, que al encontrarse las kekas saludaban con el mote “ guapo!!” y los kekos con “ guapa!!”. 

En los artes del copular, otras normas curiosas eran de aplicar. Todas y todos, ellas y ellos, fornicaban  exactamente con el mismo talante (modernamente llamado posturas).

Era un gozo contemplar, las kekas y kekos danzar, a lo idéntico que fornicar. Belleza en movimiento, detrás de cada avatar.

Nacían y morían con la misma edad, pues en los veinte y poco, estaba la equidad.

Disponían un lenguaje propio, fruto del mejunje enrte una lengua proveniente del latín y un lenguaje de signos. Palabras como “=O”, “zaby”, “ray”, “jajaja”, en ninguna otra civilización, se han visto usar.

Nadie era hipócrita, pues todo el mundo decía la verdad, y no había keko feo al que poder amar.

La gente era buena, buena de verdad, pues en cualquier esquina sellaba su amistad (add).

Hay kekolandia de mis amores, país de divas, machotes y otros pobladores.

Hay kekolandia de mis amores, si no existieras que dura sería la verdad, pues a muchas y muchos, solo les quedaría la realidad…

Hadamus (un keko, poco keko).

lunes, 11 de mayo de 2015

Era solo una idea...

Se encontraban los tres en actitudes pensativas y de pronto, como impulsado por un resorte, el más pequeño de los tres se levantó y comenzó a decir apresuradamente: ¡Lo tengo! Hagamos que los jóvenes conozcan la esclavitud de la rutina para que persigan las satisfacciones inmediatas como premio a la domesticidad; establezcámosles programas que les marquen un término en vez de ideales que les señalen el camino para que la meta tenga más importancia que el rumbo y que necesiten saber hasta dónde van y no hacia donde. 

Podemos hacer que ahora sea preferible un indeciso que no se equivoca nunca a un entusiasta expuesto a equivocarse (pues el segundo podría acertar y el primero jamás) e inculquémosles las tendencias egoístas que empiecen en la prudencia y acaben en la cobardía y que sean escépticos para que se formen subordinados que mendiguen favores a sus superiores, habladores que hilvanen palabras sin ideas, personas sin voluntad que juzguen la vida sin vivirla y todo tipo de personas negativas que pongan piedras en todos los caminos para evitar que anden otros los que ellos no pueden andar.

Se detuvo un momento para tomar aire, levantar la mano hacia adelante y perder la mirada en el infinito como tratando de ver lo que estaba diciendo y prosiguió: …hagamos al hombre incapaz de acción para que sea una sombra que se escurra en el anonimato, agitándose sin pensar lo que hace o reflexionando sin ejecutar lo que concibe, que si llegan a pensar en un ideal, se detengan ante la incomprensión de los demás para nunca digan “hago” y prefieran decir “haré”.

Que sean holgazanes que no emprendan nada y pretendan justificarse desacreditando las empresas ajenas y, que si algo comienzan, nunca lleguen al término de su obra “obligados por las circunstancias”.

Que ahora los jóvenes se resignen a recorrer caminos habituales para que envejezcan prematuramente y se vuelvan esclavos de la costumbre, sombras de voluntades ajenas, hojas que arrastren todos los vientos, piezas mecánicas de un engranaje cuyo motor desconozcan. 

Además que se pierda la libre iniciativa para que desaparezca en las personas el carácter. 

Hay que fomentar a los quietistas que aconsejen dejar a otros la peligrosa función de innovar, reservándose el pacífico aprovechamiento de los resultados y a los que obedecen, pues éstos no se equivocan nunca quedando el error a cargo del que manda y que los jóvenes se conviertan en instrumento pasivo de quien los maneja, sin opinión, sin criterio, sin iniciativa.

Poblemos al mundo de jóvenes domesticados que gasten su vida en recorrer las sendas trilladas del pensamiento y de la acción, imagínenselo, y si empezamos con los jóvenes en pocos años el mundo…

Se detuvo tan sorpresivamente como había empezado...

Los dos más altos se miraban uno al otro con un gesto de desconcierto dibujado en sus rostros. 

Entonces Dios se volvió lentamente hacia su ayudante más pequeño y lanzándole una mirada fulminante dijo: ¿Y qué crees que hemos estado haciendo todo este tiempo idiota?

domingo, 10 de mayo de 2015

Don Quijote de la Mancha!

Sé que posiblemente no es el lugar adecuado para hablar de don Quijote de la Mancha, aquel aventuro e ingenioso hidalgo, o sí, no lo sé. Pero como siempre, me da igual si toca o no toca, si procede o no, si gusta o disgusta, si suena o si ensordece. Me apetece, sin más....y sin menos...

Hoy, si, si, hoy..., quiero poner un fragmento de don Quijote de la Mancha. El fragmento son los consejos de don Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar  ínsula, con otras cosas bien consideradas.....

Por cierto, para mi, excelentes consejos (filosofía de vida) y fastinante léxico. 

Que opinas?? empezamos....


Primeramente, ¡oh hijo!, has de temer a Dios, porque en el temerle está la sabiduría, y siendo sabio no podrás errar en nada.

Lo segundo, has de poner los ojos en quien eres, procurando conocerte a ti mismo, que es el más difícil conocimiento que puede imaginarse.

Haz gala, Sancho, de la humildad de tu linaje, y no te desprecies de decir que vienes de labradores; porque, viendo que no te corres, ninguno se pondrá a correrte; y préciate más de ser humilde virtuoso que pecador soberbio. 

Innumerables son aquellos que, de baja estirpe nacidos, han subido a la suma dignidad pontificia e imperatoria; y de esta verdad te pudiera traer tantos ejemplos, que te cansaran.

Mira, Sancho: si tomas por medio a la virtud, y te precias de hacer hechos virtuosos, no hay para qué tener envidia a los que los tienen [de] príncipes y señores, porque la sangre se hereda y la virtud se aquista, y la virtud vale por sí sola lo que la sangre no vale.

Nunca te guíes por la ley del encaje, que suele tener mucha cabida con los ignorantes que presumen de agudos.

Hallen en ti más compasión las lágrimas del pobre, pero no más justicia, que las informaciones del rico.

Procura descubrir la verdad por entre las promesas y dádivas del rico, como por entre los sollozos e importunidades del pobre.

Cuando pudiere y debiere tener lugar la equidad, no cargues todo el rigor de la ley al delincuente, que no es mejor la fama del juez riguroso que la del compasivo.

Si acaso doblares la vara de la justicia, no sea con el peso de la dádiva, sino con el de la misericordia.

Cuando te sucediere juzgar algún pleito de algún tu enemigo, aparta las mientes de tu injuria y ponlas en la verdad del caso.

No te ciegue la pasión propia en la causa ajena, que los yerros que en ella hicieres, las más veces, serán sin remedio; y si le tuvieren, será a costa de tu crédito, y aun de tu hacienda.

Si alguna mujer hermosa viniere a pedirte justicia, quita los ojos de sus lágrimas y tus oídos de sus gemidos, y considera de espacio la sustancia de lo que pide, si no quieres que se anegue tu razón en su llanto y tu bondad en sus suspiros.

Al que has de castigar con obras no trates mal con palabras, pues le basta al desdichado la pena del suplicio, sin la añadidura de las malas razones.

Al culpado que cayere debajo de tu jurisdicción considérale hombre miserable, sujeto a las condiciones de la depravada naturaleza nuestra, y en todo cuanto fuere de tu parte, sin hacer agravio a la contraria, muéstratele piadoso y clemente, porque, aunque los atributos de Dios todos son iguales, más resplandece y campea a nuestro ver el de la misericordia que el de la justicia.

Si estos preceptos y estas reglas sigues, Sancho, serán luengos tus días, tu fama será eterna, tus premios colmados, tu felicidad indecible, casarás tus hijos como quisieres, títulos tendrán ellos y tus nietos, vivirás en paz y beneplácito de las gentes, y en los últimos pasos de la vida te alcanzará el de la muerte, en vejez suave y madura, y cerrarán tus ojos las tiernas y delicadas manos de tus terceros netezuelos. 

Esto que hasta aquí te he dicho son documentos que han de adornar tu alma; escucha ahora los que han de servir para adorno del cuerpo.
–En lo que toca a cómo has de gobernar tu persona y casa, Sancho, lo primero que te encargo es que seas limpio, y que te cortes las uñas, sin dejarlas crecer, como algunos hacen, a quien su ignorancia les ha dado a entender que las uñas largas les hermosean las manos, como si aquel excremento y añadidura que se dejan de cortar fuese uña, siendo antes garras de cernícalo lagartijero: puerco y extraordinario abuso.

No andes, Sancho, desceñido y flojo, que el vestido descompuesto da indicios de ánimo desmazalado, si ya la descompostura y flojedad no cae debajo de socarronería, como se juzgó en la de Julio César.

Anda despacio; habla con reposo, pero no de manera que parezca que te escuchas a ti mismo, que toda afectación es mala.

Come poco y cena más poco, que la salud de todo el cuerpo se fragua en la oficina del estómago.

Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.

Ten cuenta, Sancho, de no mascar a dos carrillos, ni de erutar delante de nadie.

Sea moderado tu sueño, que el que no madruga con el sol, no goza del día; y advierte, ¡oh Sancho!, que la diligencia es madre de la buena ventura, y la pereza, su contraria, jamás llegó al término que pide un buen deseo.

Este último consejo que ahora darte quiero, puesto que no sirva para adorno del cuerpo, quiero que le lleves muy en la memoria, que creo que no te será de menos provecho que los que hasta aquí te he dado; y es que jamás te pongas a disputar de linajes, a lo menos, comparándolos entre sí, pues, por fuerza, en los que se comparan uno ha de ser el mejor, y del que abatieres serás aborrecido, y del que levantares en ninguna manera premiado.

Increible!!! ufffff. Hadamus (buscador de molinos de vientos).

Camina corazón...

No soy un chico especialmente romántico. No soy de amores ni desamores, pero hoy, me apetece, me sale, esto. Una conversación íntima entre nuestra cabeza y nuestro corazón.

Puedo escribir de amor, sin ser romántico. Puedo escribir de asesinatos, sin ser un asesino.

Diálogo entre una cabeza y un corazón....:



Calla corazón, no le implores más. Sí, se que le amas de verdad, que lo haces como nadie lo hará.

Calla corazón, no ves que no te quiere, que no te busca, que no te anhela. Sí, se que lo entregaste todo. Que no es justo!!? Lo sé!!

Llora corazón, deja que con cada lágrima desaparezca tu sufrir.

Anda corazón, no descuides tus heridas, no las dejes infectar. Si se ensucian de odio, jamás sanarán.

Recoge corazón, TODOS tus recuerdos, los buenos te darán fe en el mañana,
los no tan buenos te enseñaran.

Sonríe corazón, que tu luz iluminará cada vida que  toques.

Y por último...

Camina corazón, camina todo lo que puedas, mira al cielo, siente el viento y en cada paso recargate de amor, que de amar tanto, nadie se muere, mas en vida  mueren, los que nunca supieron amar.